“Para apresar el lenguaje no tenemos
más remedio que emplearlo.
Las redes de pescar palabras están hechas de palabras”.
La afirmación de Octavio Paz en El arco y la lira, bien podría erigirse en el lema del universo de la World Wide Web (WWW), donde el lenguaje ha encontrado una nueva dimensión para expresarse. Las palabras viajan hoy de un continente a otro como si fueran soplos o mágicas ventiscas provocadas por el gran demiurgo del presente siglo: la tecnología. Internet es una muestra de que Mc Luhan tenía razón cuando afirmaba que el planeta se convertiría en una aldea global. Simultánea y paradójicamente, sin embargo, esta aldea corre el riesgo de aislarse y de incomunicarse en la gran marea de información que día a día recorre las “autopistas” de la red informática mundial. De allí la importancia de crear espacios que permitan seguir las huellas de intereses afines en la comunidad global contemporánea. Carta de marear, como su nombre lo indica, se propone servir de guía de navegación para “pescar palabras”, las nuestras, las que nos ha legado una historia de conquista y muerte pero también de vida y creación. Se trata de una “página” de la WWW que reúne una significativa –aunque no completa– muestra de fuentes relacionadas con el mundo de las letras iberoamericanas, incluyendo a Portugal y a Brasil, y a través de la cual los usuarios pueden remitirse directamente a esas fuentes, sin pasar por el lento –y no pocas veces tedioso– proceso de búsqueda de información en la inmensidad de la red informática mundial.
Internet es un universo muy cambiante y variado. Millones de personas e instituciones publican diariamente páginas relacionadas con sus gustos y/o intereses. Por ello no se puede garantizar que la información que se obtenga sobre cualquier tema sea completa o permanente. A cada instante, como si fueran islas flotantes, surgen nuevas páginas y desaparecen otras. Estas páginas intentan mostrar un panorama más o menos representativo de la presencia de las letras iberoamericanas en la WWW. Sin embargo, las fuentes aquí reseñadas pueden ser definitivas o no, y nuevas fuentes aparecerán en el futuro. En este sentido, confiamos en que los navegantes que hagan uso de esta Carta de marear nos informarán acerca de cualquier cambio en alguna de las páginas reseñadas aquí, así como de cualquier sitio en la red -nuevo o no- que hayamos pasado por alto. Para ello, sólo tienen que enviarnos un mensaje.
El usuario notará que la presencia española en Carta de marear es significativamente mayor que la latinoamericana. Suponemos que ello se debe a que algunos países del continente americano no han contado con las instituciones o personas que tengan no sólo el interés en asignarle un espacio a su literatura en la WWW, sino también los medios para hacerlo. En todo caso, Carta de marear se propone navegar constantemente en su “viaje a la semilla” a fin de capturar en su red las mágicas palabras del vasto, rico y variado panorama literario continental, así como de las letras del mundo ibérico.
María Angélica Hernández M.
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