Martina "Tina" Pitillo: Mujer empresaria garífuna
  Tina enfrente de su champa, donde fríe pescado y vende bebidas por la playa de Triunfo de la Cruz, Honduras. Crédito: Drew Irwin.  

Crecí pobre
Nosotros éramos pobres cuando era niña. Eramos diez viviendo en la casa. Viera los "chinguiringos" que eramos. Mi mamá y papá no tenían nada. Cuando mi pobre madre quería darnos de comer, nos sentaba en el suelo. Ahí comíamos nosotros porque no teníamos sillas ni camas. Mi papá nos hacía unas camitas de caña brava para que durmiéramos. A las cuatro de la madrugada, mi mamá nos jalaba al monte. A las siete, nos veníamos para ir a la escuela. Cuando mi mamá venía del monte, ella cocinaba si tenía pisto. Si no, bajábamos cocos de agua para comer y para pasar el día.

Nosotros luchábamos al lado de mis padres para tener otro poquito de alcance. Terminé el sexto grado. Todos nosotros luchábamos para terminar eso. Mis cuatro hermanos se fueron a trabajar en los campos. La otra hembra trabajaba también y nos mandaba algunos centavos cada semana. Yo freía pescado, hacía pan de coco, y iba a los campos para rebuscarme. Estabamos buscando esfuerzo para tener un poquito porque ya no podemos conseguir más grande.

Mi carga de madre
Tuve un varón y luego tuve otro. Eran dos. Uno se fue pa' La Ceiba con el papá cuando tenía once años. El otro salió cuando tenía diez años. Se trabajaron allá con el papá. Cuando yo iba detrás de ellos a La Ceiba, me pasaban unos diez pesos, veinte pesos. Eso me ponía alegre, pues. Con veinte pesos, me rebuscaba- compraba pescado para vender en el campo. Se crecieron los zipotes. Ahora, el mayor está embarcado, y el otro está estudiando en la Universidad de La Ceiba. El que está embarcado me mandó algo para montar mi negocio.

Cuando mi mamá ya estaba grandecita, no podía cuidarse. Entonces, yo tenía que hacerle de todo. Le lavaba y hacía la comida y todas las necesidades que ella quería. Era la madre de toda esa gente en la casa- mi papá, mis hermanos y mis hijos. Tenía como doce personas aquí en esta casa, en mi vida. Pero dios me ayudaba todos los días. Les daba su alimento y vestuario. Ahora, sólo tengo cuatro personas aquí en mi casa. Los demás ya salieron a rebuscarnos por allí. Que me pasen un centavito, con eso me conformo yo.

Mi sueño de hacer un negocio
Ya tengo más de 7 años trabajando aquí en ese negocio. Cuando yo empecé a trabajar el negocio, sólo tenía una champita de una plancha. Empecé a trabajar con 3 cajas de cerveza y dos de frescos. Pero, no sabía de que podía hacer más pisto aquí en la playa. Entonces, vino un amigo mío para Semana Santa y se sentó a platicar conmigo. Me dijo de que me iba a ayudar para trabajar en la playa. "¿Y cómo lo voy a hacer?"- le digo.

"Mirá, mandate a hacer una champa en la playa. Y yo te voy a ayudar," me dice. Me jaló una nevera para meter los frescos y la cerveza. "¿Ajá, y pa' la cocina,?" le digo. "Ponte la cocina debajo de un palo de coco," me dijo. Entonces, puse un horno por un palito de coco y empecé a trabajar con pescado porque el pollo no había todavía. El muchacho me ayudó bastante, y le di gracias que me orientó. Me dijo, "Si queréis seguir tu sueño, adelante."

Empecé a seguir con tres cajas de cerveza. Cuando tenía pisto, compraba cinco. Cuando no, comparaba tres. La vez pasada, le dije a mi compañero, "Vamos a botar esa champita y mandar a hacer una de concreto." Antes, pedí una caseta como las de coco. Sólo me duró tres días. Me la vinieron a quitar. Le dije a mi compañero, "Que se la lleven. Vamos a mandar a hacer eso." Compré unos bloques para hacer la caseta de bloques.

El año pasado, se vinieron mis hijos. Les dije: "Hay que mandar a hacer una champa y meter gente pa' que puedan bailar." Me dijeron, "Sí, es buena idea, madre." Así, hicieron la champa para poner baile ahí. Ya estamos haciendo algo para nosotros. Quiero hacer más luego porque nosotros estamos muriendo ahora. Si dios me presta la vida el otro año, quiero ampliar la cocina otro poquito- para empacar todas las cosas y tener más negocio. Dios me va a ayudar. Todo eso y más es lo que yo quiero hacer.

< 1 I 2 I 3 I 4 I 5 I 6 I 7 I 8 I >

Crédito: Entrevista y transcripción por la Asociación Cultural InCorpore© con Martina "Tina" Pitillo; Triunfo de la Cruz, Honduras; agosto 1998. Todos derechos reservados. Editado por K.Stevens; Stanford Centro de Estudios Latinoamericanos; 3/1/00.