La pesca
  Roberto Clother alista su cayuco para un viaje nocturno al mar. Triunfo de la Cruz, Honduras. Crédito: Drew Irwin.  
Roberto Clother
Pescador garífuna
Triunfo de la Cruz, Honduras


Aprendiendo cómo pescar
Quiero contarles la historia de mi deporte, la pesca. Para mí, la pesca es una física que mantiene mi cuerpo y mi salud. Hay días que salgo a pescar a las nueve de la noche; y no vuelvo a tocar la tierra hasta las tres de la tarde del día siguiente. Trabajo más de diez y ocho horas en el mar. Hay veces que saco mucho pescado; y hay veces que no saco nada. ¡Ah!- pero me siento feliz porque me gusta la pesca.

La pesca es también el deporte de mi papá. Por eso, me gusta la pesca. Cuando tenía diez años, empecé a pescar con mi papá. Él me lo enseñó en la casa. Luego, bajamos al mar. Mi papá me mantenía atrás del cayuco. Y él se iba adelante. Me daba un cordel para pescar; y él tenía el otro. Mi papá me ponía de un lado y él del otro. Así pescábamos para que el cordel no se hiciera un sólo rollo - haciéndolo imposible sacar pescado.

Una lección en la pesca:
Primera parte: cómo preparar los cordeles
Ahora, les voy a mostrar cómo preparar los cordeles y los anzuelos para la pesca. Pero antes de pescar, pongo en esta latita todo el equipaje que necesito si se revienta un cordel. Así, no tomo mucho tiempo para preparar otro cordel. Sólo lo saco, pongo las carnadas en el anzuelo, y se deja ir.

Bueno, le quito primero las escamas de los pescados con el cuchillo. Luego, los corto del tamaño de cada anzuelo. Si el anzuelo es pequeño, la carnada tiene que ser fina. Si es demasiado grande, no vas a poder clavar el pescado porque la carnada no da tiempo. Después de esto, tú sueltas el cordel hasta topar al fondo del mar. Los pescados entonces vienen y empiezan a comer. El cordel mueves en tus manos y los sientes- como ya siento ahorita que el pescado me está picando. ¡Ah!
  Roberto Clother pesca por la costa de Triunfo de la Cruz, Honduras. Crédito: Drew Irwin.  

Ahora doblo mi brazo, agarro el cordel aquí, y ¡fraakkk! Lo levanto para poder ensartar el pescado. Con el anzuelo ensartado, el pescado no tiene tiempo de correr ni de acá, ni de allá. Queda dónde está el cordel. De ahí, sólo levanto el cordel y le jalo, le jalo, le jalo - hasta llegar al pescado. Agarro el anzuelo y se lo saco al pescado. ¡Y frash! Tiro el pescado en frente del cayuco.

Ese es un movimiento de pesca. Pero no sólo es de tirar. Se deja el cordel y el plomo hasta llegar al fondo del mar. Ahí, el pescado ve que esta carnada está en movimiento de alegría. Es cuando el pescado ya tiene la agaya para agarrar esa carne.

Segunda parte: cómo amarrar el anzuelo

Ya les mostraré cómo poner el anzuelo. Se pone el primer anzuelo al cordel más largo, donde está el nivel. Pero el nivel no está en el amarre final. Lo mido dos pulgadas para abajo del amarre - sobre el otro anzuelo que viene encima. Entonces, se busca la punta del anzuelo y se mete al cordel así. Se le hace el primer amarre. Se hace en movimientos - se deja para arriba, se deja para abajo. Pero, ¿para qué? - se pregunta. Lo hago para buscar el nivel, para que no esté en movimiento ni para arriba, ni para abajo.

¿Cómo hago para qué no se mueva? - me pregunta. Agarro el anzuelo y el cordel del tal modo que pueda trabajar para abrir y meter el anzuelo. Jalo y jalo hasta asegurar el anzuelo. Vuelvo con la misma chamba - a meter el anzuelo y jalarlo. ¡Ah! Se reventó el anzuelo porque ya estaba muy seguro.

Bueno, es de esta forma que un pescado puede llevar el plomo. Y con los anzuelos del cordel, queda en este movimiento sin el plomo. Así es como se prepara el cordel. Sigo con el último anzuelo para que vayan viendo como se toman las medidas. Ya no mido en pulgadas, sino que ya sé donde ponerlo. Es porque la pesca es mi deporte.

¡Siga!
Entérese de los ritos garífunas del mar y la pesca.
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Crédito: Entrevista y transcripción por la Asociación InCorpore Cultural© con Roberto Clother; Triunfo de la Cruz, Honduras; July 1998. Todos derechos reservados. Editado por K.Stevens, Stanford Centro de Estudios Latinoamericanos, 2/25/00.