por: Wendy Griffin
Periodista cultural, Honduras This
Week
Espíritus del mar
Ya que los garífunas son una comundidad de pescadores, tienen muchas
creencias sobre el mar. Por las bocas de los ríos, lagunas, y estuarios,
los varones garífunas dedican ceremonias al espíritu del mar para conseguir
pescado. No realizar estas ceremonias resultaba en que el espíritu se
llevaba el pescado. Varios espíritus habitaban las áreas dónde el agua
salada y fresca se juntaban. Incluyen el Hombre del Mar, los
duendes (un espíritu garífuna de la naturaleza asociado con
el agua), y una mafia del agua, llamada buyubiyuti en
garífuna. Mafias son espíritus de difuntos, quienes se quedan en este
mundo, como las fantasmas. Los espíritus malignos también son atraídos
a esa área. Esto incluye al espíritu femenino garífuna, la agayuma,
y un ser humano pequeño conocido como humero en español.
La pesca ceremonial
Los hombres garífunas tienen que pescar durante tres días como parte
de una ceremonia religiosa, el dugü. Si los espíritus lo requieren, busean
para extraer langosta o concha. Los varones suelen cantar canciones tradicionales
cuando pescaan. Después de la pesca, los pescadores ceremoniales recogen
productos de las fincas y áreas forestales. Son recibidos por toda la
familia y la comunidad con velas, tambores, guaro, y canciones en la playa.
Los pescadores no sólo traen comida, sino también un niño representando
a sus antepasados. Los garífunas creen que el mundo de sus antepasados
está al otro lado del mar. Cuando el dugü se acaba, se les envía su comida
a los antepasados, lo cual se realiza enterrándola en la playa o echándola
en el mar.
Un viaje del alma por el mar
Los garífunas también ejecutan baños ceremoniales de purificación
en el mar al concluir el dugü. Esa creencia también se ve al concluir
la ceremonia del difunto conocido en español como fin de novenario.
Como muchos africanos e indios miskitos, los garífunas creen que un alma
no está preparada para viajar al mundo de los antepasados immediatamente
tras su muerte. Después de un año, el alma ya está lista para su viaje.
Así, los garífunas hacen una ceremonia en la cual, mandan al mar una muñeca,
representando al difunto. Eso le da al alma un comienzo hacia la dirección
correcta, según las creencias garífunas.
Otro link:
La pesca es mi deporte y pasión.
Robert Clother. Pescador garífuna. Triunfo de la Cruz, Honduras.